Dedicado a: María Esneyder, Daniel Alfredo y a mí Madre

lunes, 3 de agosto de 2015

El oficio de escribir

Para escribir hay que...

Sino se tiene paciencia, no será fácil poder adelantar un oficio.
"Soy escritor(a) cuando escribo, cuando no estoy escribiendo soy yo, con mis necesidades y preocupaciones, como cualquier otro"  
"Para escribir hay que leer mucho..."
"Para escribir hay que perder el miedo a la hoja en blanco"
"Para escribir hay que ser un chismoso(a)" Hebe Uhart (Escritora Argentina)
"Para escribir se necesita disciplina"
"Para escribir hay que escribir, leer, reescribir y releer"
"Para escribir hay que tomarse un tiempo, dejar descansar el escrito y retomarlo con calma un tiempo después"
"Hoy en día, no hay que llenar la cesta de hojas inservibles, con un sólo eliminar archivo basta"

Los escritores también comen. 

Sí, puede sonar a verdad de Perogrullo, pero en estos tiempos de gratuidad mal entendida más vale recordarlo. Y lo normal es que se busquen otros trabajos que les permitan pagar las facturas mientras estiran el día para conseguir escribir algunas páginas. Y está bien que así sea. [http://blog.rtve.es/elimpostor/page/2/]

miércoles, 1 de abril de 2015

Presentación de Libros

El escritor y docente Jesús Rodríguez, en la actualidad dedica mayor parte de su tiempo a la lectura y escritura, a la fecha ha auto-publicado dos libros de cuentos: "Escribir para Aprender: Cuentos que Cuento" [2012] y "Transformación de la libélula y otros cuentos" [2014]. En preparación “Camino de Regreso: Colección de Cuentos” [2015]. Su escritura se caracteriza por la narración a través de relatos cortos, basados en la ficción y una mezcla de su experiencia personal. Con relación al acto de crear y de escribir el autor dice: "Comenzar no es fácil, lo desconocido produce temor y eso me sucede precisamente ahora, aquí lo describo al igual que aquel pintor o dibujante que se presenta ante el desnudo lienzo en blanco, sólo su creatividad puede ver más allá del blanco, más allá del espacio sin ocupar. Escribir me gusta y me apasiona, tal vez uno de mis sueños juveniles era precisamente llegar a ser escritor, y hoy lo disfruto a diario."

domingo, 8 de marzo de 2015

CUENTO: SILENCIOS

Silencios

Camina, paso a paso, lentamente, respira, da otro paso. Mira su entorno, su cabeza pesada, se mueve con lentitud. Da otro paso.
Sus ojos se espantan. Pero siente que no avanzaba. La calle empedrada, se llena de payasos. Tambores, flautas y silbidos, retumban en su cabeza, un eterno tum, tum, tum, se apodera de su sueño.
Las casas en la antigua calle se levantaron, en otro tiempo a lado y lado del camino de piedras. Los muros se elevan y se tragan todo a su paso. Él, aspira profundo, llena sus pulmones de aire, procedente del puerto. Anda lentamente.
¿Dónde estoy?
¿Para dónde voy? —Se pregunta, ausente de sí mismo.
¿Quién soy? —No hay respuesta.
Gente procedente de otros mundos, todos tirados en el piso, se miran entre sí. Él, sigue avanzando, lento, pesado, ausente. La calle se hace eterna, ancha, interminable. Camina, se detiene. Su pensamiento ausente, navega en la oscuridad.
Durante horas deambula, ante sí pasan andenes, puertas de madera, ornamentación, materas, olores, sudor, puentes. No se detiene, confuso, perdido, abandonado. Mira; ve, no percibe el olor, no siente. El sol frío se apodera del cenit. Pasan las horas eternas y llega la luz de la noche. No recuerda, se olvida.
Sshhh. —Un Sshhh, retumba en su cerebro—. Sin rumbo, el Sshhh, sigue perturbando sus pensamientos. Pasan las lunas y los soles. Sus ojos no perciben la luz, no sabe si es de día o de noche, ya no existe el tiempo, las horas se detienen, los minutos no avanzan. Un eterno tic-toc, suena en la lejanía de su cerebro. El sonido de sus pasos invaden el espacio de la calle empedrada. El olor es lo único real, su olfato lo percibe todo, el olor de la calle lo guía; orines y mortecino invaden el aire cálido de la antigua ciudad. El piso caliente deja evaporar el agua de la última tormenta.
Para él no existen las horas, el tiempo desaparece, se evapora en la oscuridad de soledad. El aire frío le cubre los huesos, es medio dia, no hay para él luz, ni la nada, ni el silencio, ni el hambre, ni el deseo. Ya no está, solo queda un bulto de algo, que comienza a desvanecerse en el aire. La gente pasa por un lado del bulto de escombros humanos y se tapan las narices, no miran, todos siguen caminando en silencio.
Jesús Rodríguez
04/03/2015

RE-ESCRITURA DE UN CUENTO TRADICIONAL

Reescribir un cuento

Cuentos de Hadas de Andersen, Colección Robin Hood, Editorial ACME, Buenos Aires. 1982. Pág. 15
CUENTO: LA PRINCESA Y LA ALVERJA. Autor Hans Christian Andersen

La princesa y el maniquí

Erase un joven apuesto que deseaba casarse con una señorita, pero que fuera de veras una señorita. Recorrió, ciudades, poblaciones y desconocidos rincones de nuestro país. Señoritas no habían muchas, y algunas se hacían pasar por señoritas, pero era evidente que tenían mucha experiencia. El joven se cansó de buscar y regresó a su natal Bogotá, triste por no haber encontrado a una señorita.
Caminando un día, por Plaza de las Américas, con papá y mamá, observaban los escaparates de los diferentes locales del centro comercial, todos decorados, con hermosos maniquíes, tanto del género femenino, como masculino. Aquellos portaban hermosos vestuarios.
Una tarde lluviosa, como aquellas tardes de Bogotá, donde se oscurece a las tres, golpeó a la puerta de una lujosa mansión, una señorita, totalmente empapada por el agua. El padre del joven abrió la puerta y la mujer le pidió posada, le aseguro que ella era una señorita. El agua se le escapaba por todas partes. La mamá pensó «no parece una señorita, pero le voy a poner una prueba». La madre organizó la cama en el cuarto de visitas. «Si en verdad es una señorita, pasará, esta prueba» —Pensó la madre.
La habitación tenía forma de vitrina de almacén, una de las paredes era un gran vidrio transparente, desde adentro de la habitación, no se notaba aquel detalle. Pero, la parte externa daba a un gran patio, y la visibilidad hacia adentro del cuarto era nítida y inclusive con la luz apagada. Al amanecer, la madre bajó al patio y al ver a través del ventanal, observó a la mujer en pose de maniquí. Ella estaba, impecable en su vestimenta.
En la hora del desayuno, la madre le preguntó:
—¿Has dormido bien?
—¡Oh! Terrible noche he pasado, —respondió la señorita—. Me sentí como en una vitrina de exhibición, de cualquier almacén. Lo más difícil, dejar de sentir en la madrugada, que era un maniquí.
Entonces, la madre creyó, que sí era una señorita.

Y el joven la tomó por esposa, seguro de que se trataba de una señorita. Los maniquíes, fueron llevados al centro comercial, y permanecen allí, en exhibición, en la vitrina de papá y mamá.
JESÚS RODRÍGUEZ

martes, 10 de febrero de 2015

Desde el Fondo: La historia de un hombre

Es la historia de vida de un hombre, narrada y recopilada por escritor colombiano Jesús Rodríguez, quien a través de su amigo Tobías, entra al mundo alcohólico y al sufrimiento que ocasiona el uso de bebidas alcohólicas, en la persona consumidora, pero también, a sus seres más queridos.

Tobías narra su historia a partir de que, encontró una solución a su problema, con el consumo incontrolado de bebidas alcohólicas y a través de la práctica de un sencillo programa de recuperación, el protagonista de ésta historia cuenta su proceso de recuperación y como fue liberado de las garras del insano rey alcohol.
Desde el Fondo

martes, 13 de enero de 2015

Es una buena experiencia

Publicar en Amazon, parecía algo imposible, pero, con atención se va aprendiendo. Aparte de mis seres queridos y algunos compañeros de trabajo, prácticamente nadie me conoce como escritor, imagino, que por algún momento se empieza. Yo empecé hace más de veinticinco años a escribir [tal vez, el temor me invadió y se convirtió en una práctica de tiempo libre, con muchos manuscritos a la basura y otros perdidos en el olvido, de algún cajón extraviado], voy por mi segundo libro de cuentos publicado. "La transformación de la libélula y otros cuentos" es precisamente el segundo libro [el primero nadie lo conoce, algunos amigos han tenido la fortuna de recibirlo]. En el momento que escribo, éstas líneas, en el portal de Amazon, cuatro (4) personas han adquirido el libro en un período, donde se distribuye gratuitamente.  Queda 14 y 15 de enero, para no perder la oportunidad de adquirir el libro.

Página de Autor Amazon

lunes, 12 de enero de 2015

Cuentos "Sin destino"

Comparto con ustedes, una nueva experiencia de escritura. Cuentos cortos, espero a diario poder escribir un cuento corto como mínimo.

Única ocasión

"Transformación de la libélula y otros cuentos"

Gracias a los comentarios relacionados con mi segundo libro, es un motivo para seguir escribiendo. Cómo lo he dicho en anteriores entradas, la aventura de escribir hace parte de mi vida actual y va de la mano con el dibujo y la pintura [y desde luego de la docencia]. Es una forma de vida que se construye con la disciplina y la constancia, además de los errores que se han cometido, son ellos los que realmente enseñan, pero, no hay nada mejor que arriesgarse, si no se intenta, ¿no sabremos cómo nos pudo haber ido?

Única Oportunidad

Como una muestra de mi gratitud, invito a familiares, amigos, conocidos, compañeros y seguidores de mi segundo libro a que a partir de mañana martes 13 de enero, miércoles 14 y jueves 15 a través de Amazon, se hagan al libro en el formato e-book de manera gratuita.

e-book

viernes, 9 de enero de 2015

La experiencia del e-book

El libro electrónico no reemplaza el libro de papel
Pero, la experiencia de la tinta electrónica nos invita a explorar éste medio, por solicitud de algunas personas, he publicado en Amazon, mi último libro de cuentos "Transformación de la libélula y otros cuentos" Espero que la experiencia que hemos disfrutado con el libro de papel en nuestras manos, se prolongue con los medios digitales. Los invito a comprar mi libro (mis libros) en su versión física como en la versión digital




domingo, 28 de diciembre de 2014

Un nuevo libro: Para leer a través de la Web

Desde el Fondo: La historia de un hombre

D
esde el fondo, es la recopilación de escritos de un hombre que sufrió el flagelo del alcoholismo, narra lo que le aconteció en su vida como bebedor. Su historia de vida es compartida, a partir de que encontró una solución a su problema con el consumo incontrolado de bebidas alcohólicas. A través de la práctica de un sencillo programa de recuperación, el protagonista de ésta historia narra su proceso de recuperación y como fue liberado de las garras del insano rey alcohol.

Portada

Desde el fondo

Megustaescribir



miércoles, 12 de noviembre de 2014

El acto de crear

Crear

El acto de crear, se genera en ese momento, en el cual, el ser humano se sumerge en la creación de una nueva obra, impulsado por la constante observación de su entorno, de los hechos y acontecimientos propios y / o ajenos, que lo afectan de alguna manera. Esa acumulación de experiencias, se convierten en su "capital de base", el cual le entrega los insumos para la creación de la obra. El acto de crear requiere de disciplina, constancia y trabajo, y tal vez, de un poco de "ocio creativo". La creación artefactos artísticos, no se limita exclusivamente, al ámbito de los artistas (pintores, escultores, ceramistas, grabadores, arquitectos, músicos, las artes del cuerpo, diseñadores), si no, que en otros oficios, no considerados como arte, también existen procesos de creación (un zapatero, por ejemplo).

Imagen de Jesús Rodríguez, digitalizada. 2014
 

lunes, 10 de noviembre de 2014

LIBROS

Escribir para Aprender: Cuentos que Cuento

Año 2012

Escribir para Aprender


 Transformación de la Libélula y Otros Cuentos

Año 2014
Transformación de la Libélula

Cuento

Lejanías

Sus miradas se cruzaron desde la lejanía, un frío intenso penetró sus cuerpos ausentes, desde que se cocieron en un vagón sombrío del metro de Buenos Aires, ya habían pasado algo más de cinco años. Un recuerdo de nostalgia cubrió el espacio del pasillo; una tímida sonrisa se dibujó en el rostro de la mujer, su mirada esquiva se aleja en el horizonte. Él con un conmovedor saludo, cruza la baranda tratando tímidamente de acercarse a ella; una lejana melodía se esfuma en el aire... tú eres, la que puedes pintar de mil colores, mi vida... El tiempo simula detenerse y la corta distancia que los separa, parecen los kilómetros que apartan a Bogotá de Buenos Aires. El ambiente se congela en el tiempo, no hay lugar, no hay distancia. El aire se agota y el latido de los corazones se confunden, en una noche de locura, que en el lejano tiempo de la ausencia, se convierte en una fantasía, en un idilio no realizado; no permitido por el verdugo, en que se convierte la distancia. Desde la última noche, en que se despidieron en cercanías del obelisco, mientras observaban una pareja de tango bailar; después de cenar en un restaurante italiano, habían transcurrido muchas lunas, sin una comunicación, sin un correo, que diera noticias de alguno de los dos, como si hubieran llegado a un acuerdo tácito, de romper con cualquier comunicación. Y así se había cumplido, y ahora en pleno centro de la andina Bogotá, se volvían a encontrar, sus mentes anuladas por un extraño hormigueo en el estómago, esa sensación de abandono y el dolor producido por años, desaparecía y un cordial "te perdono" no pronunciado, parecía flotar en el aire frío, mientras una luz dorada se desvanece entre la pareja.
Copyright © 2014 JESÚS RODRÍGUEZ.
Todos los derechos reservados.

"Reflejo" Foto: © 2014 Jesús Rodríguez

martes, 23 de septiembre de 2014

Transformación de la libélula y otros cuentos


El acto de escribir requiere de constancia, motivación, gusto. He trabajado constantemente en la preparación de un segundo libro de cuentos, titulado "Transformación de la libélula y otros cuentos" [El primer libro: Escribir para Aprender; Cuentos que cuento, año 2012]. Son cuentos que narran esas transformaciones de tipo emocional que afectan la vida de personajes ficticios, y que cuenta esas emociones, que producen las experiencias en las relaciones con el "otro" y con el "yo". Son personajes que evocan a través de sus recuerdos, la melancolía que genera el fracaso, la impotencia. "La Transformación de la Libélula" es precisamente, esos cambios que a nivel metal experimenta su personaje Martín, un hombre solitario, que se confunde entre lo real y lo imaginario, transforma su mente y se involucra con los recuerdos del pasado, éste cuento se divide en cuatro secciones, que se complementan en una segunda parte con ocho cuentos, que giran entorno de la ausencia, de las carencias, de los diferentes personajes.
http://www.autoreseditores.com/jalfredo1967

domingo, 24 de agosto de 2014

Cuento

Estoy trabajando intensamente en la preparación de un libro de cuentos que podría tener como título "La transformación de libélula y otros cuentos"© hoy presento el borrador de uno de esos otros cuentos.


Otros cuentos: "Abandono"©

Sintió un vacío en su pecho, como si algo se le hubiera arrancado del alma. Miró a través del ventanal del autobús, a lo lejos los edificios se confundían en una malla de concreto. Un extraño sentimiento de ausencia invadió el interior de su pensamiento; una luz oscura nubló sus recuerdos, trató de comprender el origen de tan dolorosa sensación, pero ningún recuerdo se hizo presente, todos huían desesperados. Las bombillas eléctricas del alumbrado público se encendieron con la primera sombra de la noche; divagó por un mar de recuerdos, pero ninguno le aclaraba aquella fría sensación de abandono, de ausencia. ¿Será la soledad? -Se preguntó- una y otra vez, nadie respondió, sólo apareció en el ambiente un frío penetrante, frío que baja de las montañas y cobija sin compasión el cuerpo del hombre.
En su mente confusa aparece una imagen – recuerdo; el rostro de una mujer que se confunde, se desvanece en los años pasados, en el tiempo que se aleja en la distancia de los días. En la imagen – rostro él, alcanza a ver dibujada una bella sonrisa con un leve dejo de tristeza, la imagen se confunde con los ruidos de la noche y se aleja con una mirada dulce pero triste, mirada que produce la distancia del tiempo, que produce la ausencia, que produce la misma muerte. «Sí, por fin comprendo» -Se dice el hombre- apesadumbrado -esa sensación de soledad y de vacío, siempre ha sido ella-. Ella que una mañana de abril cerró sus ojos para siempre. Antes de llegar a casa, el hombre se deja llevar por la melancolía y después de un ensordecedor estruendo, todo se ilumina y una suave luz intensa, lo abriga con un tibio calor.
©
Jesús Rodríguez

"...todo se ilumina y una suave luz intensa..." Foto Jesús©



sábado, 23 de agosto de 2014

Cuento

Transformación de la libélula

En las últimas semanas he venido trabajando en un cuento, que narra la historia de un hombre agobiado por la soledad y la desesperanza y quién sufre una transformación a nivel psíquico y se ve enfrentado a la evasión de la realidad producida por su débil personalidad. Comparto un fragmento del cuento:

«El tiempo ha mejorado» Piensa Martín, mientras observa la belleza del bosque, que se muestra más cálido y luminoso. Muy diferente a lo que la visión humana puede observar. Sus sensores térmicos le permiten ver de otra manera el mismo mundo, el mundo de otros seres que jamás determinó. Siente el aire sobre su nueva piel y se deja llevar por la suave brisa que golpea las ramas de los árboles, ya es mediodía.
Su mundo ha aumentado de tamaño, pero, todo es más cercano ahora. Avanza más rápido y se siente muy bien planeando en el aire. Siente un especial agrado por los cambios en su ser, da varios giros por el bosque que cerca el lago. Observa la cabaña y su chimenea que sobresale por el techo de paja, y por la cual se esparce por el aire una ondulante columna de humo. En un acercamiento arriesgado observa al anciano y la joven conversando en un rincón de la cocina. El anciano se percata de la presencia del insecto, que planea en movimientos horizontales, se acerca a la ventana visualizando el perfil del anciano. ©
"[...]se deja llevar por la suave brisa que golpea las ramas de los árboles, ya es mediodía."
Foto: Jesús 
©

jueves, 21 de agosto de 2014

Cuento

Los recuerdos del maniquí©

El maniquí miró con tristeza a través del vidrio, observó con admiración las miradas curiosas de los transeúntes. Recordó por un instante el amor lejano, el amor de su vida; aquella niña de ojos oscuros que siempre admiró y de la cual nunca supo su nombre. Recuerda los recreos en la escuela, cuando el sol comenzaba a caer y su luz amarillo - naranja acariciaba el prado y el jardín de rosas en el patio de descanso. Por su mente de plástico corre la niña de un lado a otro, en un patio escolar atestado de niños y niñas. Ella se desvanece en su recuerdo pueril. Un amor tan lejano, tan ausente, pero, tan vivo. Las sensaciones de aquel recuerdo invaden su piel artificial; tiembla emocionado. Afligido por éstos extraños sentimientos, deja caer su rostro lentamente y se queda todo él, suspendido en el tiempo. Afuera en la calle las personas siguen su camino.©
"Afuera en la calle las personas siguen su camino" Foto Jesús ©

Transformación de la libélula

Un pequeño adelanto del cuento:

«No soy nada…, no soy nada…» se repite una y otra vez mientras la oscuridad es absorbida por su piel, los latidos de su corazón como sonidos de una antigua maquinaria de relojería traquetean en sus oídos, un frío polar estremece sus huesos, como tragándoselos, ya no hay caballo, no hay sueño; una voz apartada que estalla en su cerebro martillando sus recuerdos, «no escucho» se repite como saliendo de sí mismo y mirándose a sus propios ojos, «¿Qué dice esa voz?» pregunta, gritando desesperadamente, sin escucharse, se esfuerza por pronunciar palabras, pero éstas se ahogan antes de ser pronunciadas y como un hilillo de humo desaparecen en el aire, de ese hilillo ascendente de humareda y por una misteriosa magia, una larva acuática florece y se convierte en libélula que revolotea por el aire con sus alas transparentes, Martín se observa a sí mismo desde diferentes ángulos, a través de los ojos compuestos de la libélula, se ve repetido varias veces tirado en el piso y desnudo, con una extraña luz polarizada que lo envuelve, la libélula juguetona con el aire se acerca y se aleja al cuerpo desolado, abandonado. Con admiración y asombro se ve reflejado en los ojos del odonato; un dolor intenso en los huesos lo hace volver a su realidad, pero, sus ojos abiertos no ven, sólo siente la ausencia de luz, luz esquiva, luz fugitiva.
Pintura al óleo. Autores Daniel y Jesús

domingo, 25 de mayo de 2014

Transformación de la libélula: Cuento

Adelanto una parte de mi nuevo cuento.

...mira hacia todas las direcciones, «antes he estado aquí» le dice a la mujer a quién mira directamente a los ojos, ella esquiva la mirada punzante; «desde luego, siempre ha pertenecido a éste lugar» le contesta con cierta severidad. Un largo silencio se apodera de los pensamientos, un ahogado trinar de canarios se escapa por el aire seco; se miran a los ojos fijamente como tratando de leer y entender al otro ser, no al de carne y huesos, sino al otro.
San Telmo, Buenos Aires, 2012. Foto Jesús©

sábado, 17 de mayo de 2014

Transformación de la libélula

Trabajando en un nuevo cuento: Transformación de la libélula

"...un rayo de sol después de la hora de almuerzo, invita al descanso y al relajamiento de las horas vividas en el transcurso del día, Martín sentado sobre un viejo sillón desgastado en una esquina sombría de la habitación desmoronado, sin ganas de hacer alguna cosa, desilusionado por la cadena de fracasos en los últimos años; mira a través de la ventana por la cual el ruido de un avión lejano que desaparece a su destino, una luz clara deja entrever una nube esponjosa como copo de algodón; se deja llevar por los recuerdos esquivos, se incorpora pesadamente como queriendo permanecer inmóvil, hace un último esfuerzo y endereza sus rodillas, asoma su rostro por el ventanal y observa pasar un automóvil silencioso que se pierde al final de la calle, más atrás una mujer distraída con un niño de brazos camina por la acera, se desvanece en la distancia; en tanto la luz solar se intensifica en el interior del cuarto y se desplaza con lentitud sobre el piso. Un motociclista pasa raudo montado sobre el viento y como una ráfaga se esfuma."
Nubes, Foto: Jesús